Elige ayudar

Elige ayudar

Inmersos en procesos electorales, los ciudadanos saben que su auxilio seguirá siendo imprescindible en la lucha contra el hambre

Con un intervalo de cuatro semanas, los ciudadanos han sido convocados para elegir a sus representantes en diferentes instituciones de gobierno, lo que ha llenado de mensajes el espacio público de comunicación y a menudo ha invadido el ámbito privado. El Banco de Alimentos de Álava se define en su reglamento interno como aconfesional y apolítico, aunque seguramente sería más exacto el término apartidista, ya que su objetivo básico, recolectar y repartir alimentos, tiene un efecto ineludible en la vida de la ‘polis’. Y combatir la pobreza forma parte, precisamente, del ideario de todas las formaciones políticas.

Más allá, sin embargo, de la defensa de valores generalistas -ningún partido va a suicidarse políticamente defendiendo que haya personas que pasen hambre- las campañas electorales son propicias al lanzamiento de eslóganes tan fáciles de captar por el potencial votante como de olvidar. Y con demasiada frecuencia el fragor del choque electoral deja de lado la realidad diaria, relegando a segundo plano, por ejemplo, el trasiego de esas bolsas de comida que reparte el Banco y que forman parte esencial de la vida de cientos de familias. Resulta recurrente traer a la memoria la alegoría de la caverna de Platón, en la que unos hombres encadenados únicamente pueden mirar a la pared de la cueva en la que habitan. Detrás de ellos una hoguera proyecta sobre el muro las sombras de todos los objetos que portan quienes desfilan por el pasillo central, de modo que los desgraciados encadenados consideran única verdad las sombras de las cosas y no pueden conocer nada de lo que acontece a sus espaldas.

Con la vista fija demasiado tiempo en las sombras corremos el riesgo de perder la noción de la realidad. Y esa verdad que significan los objetos que desfilan a nuestra espalda, el mundo inteligible del que habla Platón, incluye saber que el 27 de mayo, lo mismo que sucedió el 29 de abril, seguirá habiendo a nuestro lado personas que pasan hambre y que acudirán al centro de reparto a por su bolsa. Por eso resulta esencial que, al margen de la formación política preferida, cada uno de nosotros elija ayudar. De la forma que cada cual considere más pertinente, pero mirando de frente la injusticia y no solo su sombra.  “Se hace campaña en poesía y se gobierna en prosa”, escribió el político y jurista estadounidense Mario Cuomo, sabedor por experiencia propia de que las promesas electorales son con frecuencia como el hermoso lazo de regalo de un paquete que una vez abierto está vacío. Hacer realidad los deseos de justicia social va más allá de los programas de los partidos porque nace de la conciencia individual de cada persona. El objetivo del Banco de Alimentos no se modificará por los resultados electorales, pero la potencia de su respuesta si depende de que cada ciudadano vote permanentemente por ayudar a los demás. Como señaló David Lloyd George, primer ministro británico entre 1916 y 1922, “no se puede alimentar hambrientos con estadísticas”.

PUBLICADA LA MEMORIA 2018

PUBLICADA LA MEMORIA 2018

Dos millones de kilos para paliar el hambre en Álava

El Banco de Alimentos hace llegar comida a cinco mil personas valoradas por los servicios sociales.

El Banco de Alimentos de Álava recogió en el último ejercicio dos millones de kilos de alimentos para su distribución a casi cinco mil personas, según registra la Memoria de la entidad, que destaca la transparencia de las ayudas, ya que los beneficiarios son valorados por los servicios sociales municipales para confirmar sus condiciones socio-económicas y evitar abusos o engaños.

Más allá de la Gran Recogida a caballo entre noviembre y diciembre, que supone el momento de mayor visualización social de su labor, el Banco de Alimentos realiza un ejercicio diario de justicia para los más necesitados. La suma de los kilos de alimentos y los bonos dinerarios para su compra posterior entregados en esa campaña representa en torno al 12,5% de la cifra anual de la comida facilitada, un porcentaje que se sitúa sobre el 8% si se valoran sólo los productos alimenticios. Las entregas de la industria agroalimentaria representan el grueso de los movimientos del Banco hasta alcanzar casi la mitad del total. Lácteos y huevos suman algo más de la cuarta parte del conjunto de alimentos distribuidos, seguidos por los denominados productos frescos de ‘último minuto’ y las frutas y hortalizas.

Los dos millones de kilos facilitados en el último año se movilizan a través de asociaciones de reparto, que atienden a más de mil familias, con más de 250 menores a su cargo, y mediante las denominadas asociaciones de consumo, que trabajan básicamente con comedores y colectivos de diferente tipo. El hecho de que el final formal de la crisis oficializado por los datos macroeconómicos no llegue a los niveles más desfavorecidos de la sociedad determina que el número de beneficiarios registre oscilaciones pequeñas desde hace años pese al empeño en la batalla contra la cronificación de la pobreza. 

La Memoria del Banco insiste en el objetivo de evitar el despilfarro de alimentos precederos, un trabajo diario que ha permitido rescatar 305.000 kilos que hubieran acabado con seguridad en los vertederos. Paralelamente el Banco trata de extender entre las capas más jóvenes de la sociedad la sensibilización con el problema de la pobreza y para ello ha reforzado el programa de información entre los estudiantes alaveses.

El esfuerzo para impedir cualquier despilfarro se complementa con el empeño en evitar que ninguna persona necesitada quede fuera del foco de atención del Banco. Los denominados pobres vergonzantes, aquellos que se resisten a pedir ayuda para no ser vistos en una situación de precariedad, en la mayoría de los casos tras una caída inesperada de sus ingresos, han crecido en una sociedad que a menudo exalta el éxito económico por encima de otros valores. Y llegar a ellos es una de las metas que se forja siempre la institución.  

DESCARGA DE LA MEMORIA 2018 (castellano)

MEMORIA BANCO CASTELLANO 2018

DESCARGA DE LA MEMORIA 2018 (euskaraz)

MEMORIA BANCO EUSKERA 2018

 

SATISFACCIÓN EN EL BANCO DE ALIMENTOS DE ARABA POR LOS RESULTADOS DE LA GRAN RECOGIDA DEL PASADO FIN DE SEMANA

SATISFACCIÓN EN EL BANCO DE ALIMENTOS DE ARABA POR LOS RESULTADOS DE LA GRAN RECOGIDA DEL PASADO FIN DE SEMANA

Las expectativas previstas se han cumplido y el “maratón solidario” se desarrolló con buenos resultados de participación y entrega

Desde primeras horas de la mañana del viernes, 30 hasta el cierre en la noche del sábado 1 de diciembre miles de personas, clientes de los supermercados alaveses, se encontraron a unos personajes que, con la sonrisa en los labios y una octavilla en la mano, les pedían una ayuda a favor de esta organización que luchan contra el hambre en la sociedad. En sus petos azulones destacaban las palabras Voluntario/Bolondresa y su cometido era animar, explicar … y recoger la ayuda que la ciudadanía les entregaba.

Más de treinta coordinadores/as repartidos entre los 80 establecimientos velaban para que la campaña se desarrollara conforme lo previsto. En medio de consultas, sugerencias … y a lo largo de dos jornadas intensas y agotadoras, se fueron recogiendo los miles de kilos de alimentos solicitados. Junto a ellos, decenas de voluntarios/as del BAA recogían y transportaban los contenedores a los almacenes de Jundiz, donde habrá que comenzar la segunda parte de este proceso (clasificación y almacenaje) antes de que se puedan empezar a repartir entre los beneficiarios.

Tras un recuento provisional, la satisfacción es general. Más de 150.000 kg en alimentos no perecederos y unos 50.000 bonos dinerarios convertibles en productos básicos llenarán los depósitos de los almacenes. Aunque la cantidad parezca grande, sólo supone un 13% de lo necesario a lo largo de todo el año. Por ello, a esta Gran Recogida, le tendrá que seguir otras más pequeñas y repartidas a lo largo del siguiente ejercicio, junto a las aportaciones de empresas, instituciones y de tantas y tantas personas solidarias.

Pero si en lo material, los objetivos se han alcanzado, también lo han sido en la sensibilización de la población vitoriana que una vez más ha hecho su aportación ajena a prejuicios

Nuestro más sincero agradecimiento a cuantos han participado en los muchos de los diversos campos de colaboración: Donantes, voluntarios/as ocasionales, coordinadores/as, medios de comunicación, voluntarios/as fijas, instituciones, centros docentes, asociaciones, empresas, …

Esta fiesta de solidaridad ha sido GRANDE gracias a todos ellos

El Banco de Alimentos de Araba espera superar los200.000 kilos en la ‘Gran Campaña de Recogida’ los días 30 de noviembre y 1 de diciembre

El Banco de Alimentos de Araba espera superar los200.000 kilos en la ‘Gran Campaña de Recogida’ los días 30 de noviembre y 1 de diciembre

Colaborarán 80 establecimientos alaveses, 65 de ellos en Vitoria-Gasteiz y cerca de 1,500 voluntarios/as

bdr

Durante los días 30 de noviembre y 1 de diciembre ochenta establecimientos comerciales del territorio alavés participarán en una acción que busca recoger 200.000 kilos de alimentos no perecederos. Con ella, además, se pretende sensibilizar a la ciudadanía sobre la necesidad que padecen muchas familias alavesas, fomentar el espíritu solidario y promover el consumo responsable.

La Casa del Cordón, sede de la Fundación Vital, ha sido escenario esta mañana de la presentación de esta iniciativa enmarcada en la campaña programada para esos mismos días por la Federación Española de Bancos de Alimentos (FESBAL). La Fundación Vital y el Banco de Alimentos de Araba mantienen desde hace años una estrecha colaboración con el objetivo de dar a conocer a la población esta labor humanitaria orientada a prestar ayuda a las personas que más lo necesitan.

La sexta edición de la acción pretende lograr un stock adicional a la despensa del Banco de Alimentos de Araba destinado a prevenir el déficit de productos resultado de la insuficiencia de los recursos obtenidos a través de otras acciones.La ‘Gran Campaña de Recogida’ aporta a la despensa del Banco alrededor de un 30% de los productos disponibles en el año.

En ese sentido, la directora de la Fundación Vital, Josune Albizu, ha subrayado que que “nuestro apoyo pretende sustentar la labor que el Banco de Alimentos lleva a cabo en favor de las personas más desfavorecidas de nuestro territorio y ayudar a cubrir las necesidades de las familias cuyos medios apenas les permiten adquirir alimentos de primera necesidad. Para ello, desde el pasado año hemos incrementado de forma muy importante nuestra aportación al Banco de Alimentos para que se puedan adquirir alimentos con un alto valor nutritivo, como son los huevos y las patatas, productos que por su fragilidad o peso no se suelen donar y que el propio Banco nos indicó que eran especialmente necesarios”.

Por su parte, Daniel Fernández, presidente del Banco de Alimentos de Araba ha insistido en la idea de que “se trata de una carrera de fondo contra el hambre que debemos correr todos los ciudadanos”, aprovechando la participación del atleta Martin Fiz. El eslogan elegido en esta ocasión, ‘Alimenta la esperanza’ busca “recordar que, entre nosotros, en Álava, hay personas que carecen de los recursos más elementales como es la alimentación”.

La campaña extraordinaria se desarrollará en 80 establecimientos de Vitoria-Gasteiz y diversas localidades del territorio. En ellos se recogerán productos alimenticios no perecederos como aceite, cacao en polvo, conservas vegetales y de pescado así como otros cada vez más demandados por las familias entre los que se encuentran alimentación infantil, pañales o artículos de higiene.

En estas superficies se contará, además, con la opción de adquirir los ‘bono alimentos’. La suma de los importes de todos estos bonos será donada al Banco de Alimentos para que éste pueda adquirir durante todo el año los productos o alimentos que se precisen según las necesidades.

Para hacer frente a los tres turnos diarios que se establecen en cada supermercado, se necesitan alrededor de 1.500 personas voluntarias, que unirán su esfuerzo a quienes, con carácter ordinario, dedican su tiempo a las diferentes tareas derivadas de la gestión del propio Banco. Las personas que deseen colaborar con la campaña pueden apuntarse en el teléfono 608295120. Su labor, a la que ya han comprometido su asistencia numerosos miembros de asociaciones o agrupaciones culturales y recreativas, consistirá en repartir folletos informativos y recoger los productos que entreguen los clientes de los diferentes centros comerciales.

El montante recaudado permitirá al Banco de Alimentos ofrecer alimentos a más de mil familias y cerca de 5.000 personas beneficiarias. Gracias a los 260.000 kilos que se esperan conseguir entre alimentos (200.000 kg) y lo adquirido con los bonos (60.000 kg) se repartirán mensualmente 26 kilos a cada persona a través de más de 50 asociaciones.

 Concierto solidario

Asimismo, este sábado a las 20.30 horas se celebrará en la parroquia de San Pedro un concierto benéfico a cargo de la Coral Gurasoak-San Viator y el alumnado del Conservatorio Jesús Guridi de Vitoria/Gasteiz

Las donaciones cubren la publicidad de la Gran Recogida en Álava

Las donaciones cubren la publicidad de la Gran Recogida en Álava

El despliegue publicitario realizado en los días previos a la Gran Recogida 2018 que se está llevando a cabo en nuestra provincia, se ha podido realizar gracias a las donaciones y trabajo desinteresado de diversas empresas e instituciones y de personas

Queremos reconocer y agradecer públicamente a quienes han hecho posible que el mensaje “ALIMENTA LA ESPERANZA” esté llegando a miles de personas y que lo hayan hecho en modo de donación desinteresada

GRACIAS A:

  • Martín Fiz, imagen pública de la campaña
  • CIFP Mendizabala ( Secciones de Artes Gráficas e Imagen y Sonido: Alumnado, profesorado, dirección …)
  • Empresa pública de transporte TUVISA ( publicidad interior)
  • COMUNITAC, empresa concesionaria de la publicidad en los tranvías vitorianos
  • INCA, empresa concesionaria de la publicidad exterior de los autobuses de Tuvisa
  • EL CORREO, anuncios de gran tamaño en el periódico
  • ESTUDIOS URIARTE, impresión de los vinilos publicitarios

          

EL RINCÓN SOLIDARIO: El pez y la caña

EL RINCÓN SOLIDARIO: El pez y la caña

Enseñar a pescar permite superar la cronificación de las ayudas, pero siempre habrá personas que necesitan comida

El Banco de Alimentos fomenta la temporalidad de la asistencia, aunque pensionistas, viudas o inmigrantes forman un colectivo estable

“Regala un pescado a un hombre y le darás alimento para un día, enséñale a pescar y lo alimentarás para el resto de su vida”. El proverbio chino, aplastante en su valor didáctico como casi todas las enseñanzas basadas en una exposición sencilla, desempolva periódicamente la reflexión sobre el papel de las organizaciones y personas que ayudan a los más desfavorecidos de la sociedad, desde las instituciones internacionales que realizan transferencias de efectivo hasta el ciudadano que deja unas monedas a los pies de un mendigo. En medio, una miríada de asociaciones que entregan ayudas directas, como el Banco de Alimentos de Araba.

¿Hay que seguir facilitando bolsas de comida a los que no la tienen o hay que enseñar a esas personas cómo ganársela? Seguramente la pregunta tiene una respuesta tan sencilla, ahí está la clave del recurrente proverbio chino, como tramposa. Pocos pondrán en duda que es mejor enseñar a un pobre a pescar y entregarle la caña. Demos formación y facilitemos empleo. Evitaremos así dos males que pueden ser habituales en las ayudas directas: el paternalismo y la cronificación de la situación de dependencia.

Y sin embargo, a menudo sucede que lo mejor es enemigo de lo bueno, otra frase célebre, esta vez atribuida al filósofo francés Voltaire, que viene a recoger el error lógico de comparar cosas reales con otras irreales o con alternativas idealizadas. Porque no siempre es posible aprender a manejar una caña y hay ocasiones en que el río está seco. El Banco de Alimentos cuenta entre sus beneficiarios con un grupo prácticamente estable de personas a las que por edad resulta inviable aplicar el proverbio que desencadena esta reflexión. Son jubilados con pensiones mínimas o viudas mayores con ayudas que no alcanzan para lo más indispensable. Resultaría impúdico ofrecerles una caña y dejarlos a la intemperie. En una situación final similar se encuentran los integrantes de los denominados casos de urgencia, donde se incluyen inmigrantes, transeúntes o ciudadanos en situación de emergencia temporal.

El Banco de Alimentos se esfuerza para incrementar las cotas de temporalidad en las ayudas, evitando la cronificación de las mismas mediante la revisión periódica de la situación de las familias por parte de los trabajadores sociales, que fijan quién puede ser beneficiario. Desde el 1 de enero de este año, el número de personas que reciben ayuda ha descendido un 30% como consecuencia obviamente de los cambios registrados en su estatus económico, por la reducción del paro o el acceso a nuevos recursos o su mejor organización. Son los que afortunadamente han aprendido a manejar la caña de pescar.

Más allá de los proverbios y de las citas famosas, un imprescindible sentido de justicia social permite deducir que el pez y la caña no son excluyentes. Todas las asociaciones benéficas serían felices si pudiesen anunciar su disolución porque no haya necesidades que cubrir. El día que todos los habitantes del planeta hayan pescado su pez, el Banco de Alimentos no tendrá sentido. Mientras llega ese momento, las bolsas de comida coexistirán con la formación y la entrega de cañas.       

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